Remedios Naturales

¿QUÉ ES LA HOMEOPATÍA?

Homeopatia Para Curar Acufenos 2


Desde el primer experimento con la quinina, Hahnemann siguió probando la eficacia de unos 100 remedios homeopáticos. Ahora se dispone de más de 2.000 y continuamente surgen nuevos. Los remedios se hacen a partir de animales, vegetales y minerales, y son de procedencias tan variadas como la abeja melífera (incluido su aguijón), veneno de serpiente y hojas de hiedra, cebollas, granos de café y margaritas. Pero las cantidades utilizadas son tan ínfimas que no se aprecian sustancias ni efectos secundarios, por más venenosa o tóxica que sea la sustancia.

En sus experimentaciones (“provings”), Hahnemann se preocupó porque algunos pacientes empeoraron antes de mejorar tomando las sustancias. Con el fin de evitar esto, desarrolló un nuevo sistema para diluir los remedios. Diluyó cada remedio y entonces lo sacudió mediante la “sucusión”. Él creía que haciendo esto liberaba la energía de la substancia. Encontró que el nuevo sistema de dilución no sólo evitaba el empeoramiento de los síntomas, sino que también, para su asombro, cuanto más diluida estaba la substancia, mejores eran sus efectos. Llamó a este método “la potenciación”.

El proceso de elaborar los remedios es muy preciso. Las substancias solubles, como los extractos vegetales y animales, se disuelven en una solución de alrededor del 90 % de alcohol y 10 % de agua destilada, según la substancia. La mezcla se guarda en un recipiente hermético y se sacude de vez en cuando a lo largo de dos a cuatro semanas. En el caso de las substancias insolubles, como el oro, primero se muelen hasta lograr una suspensión de polvo fino y luego se sigue el mismo proceso. Después se filtra la mezcla. Al líquido se le llama la tintura madre.

Entonces se diluye de nuevo la tintura madre para producir las diferentes potencias que constituyen los remedios homeopáticos. La dilución se mide en las escalas decimal (X) o centesimal (C). Los remedios decimales se diluyen en la proporción 1:10 y los centesimales en la proporción 1:100. Así pues, para crear una potencia 1 C, se añade una gota de la tintura madre a 99 gotas de una solución de alcohol y agua, y entonces se somete a sucusión. Para crear una potencia 2 C, se mezcla una gota de una solución 1 C con otras 99 gotas de una solución de agua y alcohol, y se sacude. Cuando el remedio alcanza una potencia 12 C, prácticamente ninguna substancia original queda en la solución, que sin embargo sigue siendo eficaz. Por esto algunas personas escépticas encuentran difícil de aceptar la eficacia de la homeopatía. Pero los partidarios de la terapia creen que la física aún no se ha desarrollado lo suficiente como para explicar el fenómeno. Una teoría es que el proceso de dilución dispara una impronta electromagnética que afecta a nuestro campo electromagnético; otra es que el método de sucusión crea y guarda un diseño electroquímico en la solución, que entonces se expande por el paciente cuando lo toma. Una vez sacudida y diluida la solución hasta un cierto nivel, el remedio potenciado se impregna en lactosa en forma de comprimido, pildora, granulo o polvo y se guarda en una botella de vidrio oscurecido, apartada de la luz solar directa. Para el tratamiento se prescriben diferentes potencias. Cuando la enfermedad es aguda, se recomienda un remedio de baja potencia, para una enfermedad crónica, es más útil una potencia elevada.