Remedios Naturales

EL DESCUBRIMIENTO DE LOS BENEFICIOS DE LAS PLANTAS

ajenjo planta medicinal - EL DESCUBRIMIENTO DE LOS BENEFICIOS DE LAS PLANTAS


La utilización de las plantas para curar se retrotrae a los albores de la Humanidad. En su búsqueda de alimento, los seres humanos primitivos recogieron muchas especies vegetales. Comieron las que eran comestibles y rechazaron o emplearon contra los enemigos las de efectos tóxicos o desagradables. Se guardaba para fines medicinales o adivinatorios las plantas que hacían sudar, defecar, sanaban o facilitaban percepciones extrasensoriales. A lo largo de miles de años, los pueblos aprendieron a utilizar una amplia variedad de plantas como medicinas para diferentes dolencias. Hace más de 4.000 años, el emperador chino Qien Nong (Chien Nung) compuso un libro de plantas medicinales llamado Ben Zao (Pen Tsao). Describía más de 300 plantas, varias de las cuales aún se utilizan en medicina. Mientras tanto y tiempo después, los sumerios registraban las recetas en tablillas de barro y los egipcios escribían sus procedimientos médicos en rollos de papiro. El más antiguo de estos documentos, conocido como el Papiro de Kahun, data del tiempo del faraón Amenemhet III (1840 a 1792 a. de C.) y contiene información sobre enfermedades de la mujer y trastornos médicos. El más famoso de estos papiros médicos, el llamado Papiro de Ebers, relata prolijamente las recetas farmacéuticas de la época. Trae información específica sobre cómo hay que usar las plantas, por ejemplo en el tratamiento de las lombrices parásitas o de las dolencias de estómago. Algunas de estas plantas todavía se emplean hoy en la medicina popular y en la convencional. Los griegos y los romanos tomaron de civilizaciones anteriores parte de sus conocimientos sobre las plantas medicinales. Sus aportaciones están registradas en el De materia medica de Dioscóridcs y en los 37 volúmenes de Historia Natural escritos por Plinio el Viejo. Algunos de estos trabajos los conocemos gracias sus traducciones al árabe hechas por Rhazés y Avicena. En Europa, el conocimiento de las plantas medicinales siguió siendo alimentado por los monjes, que cultivaron las plantas y tradujeron los trabajos arabes. Las primeras farmacias reconocidas se abrieron en bagdad en el siglo IX. En el siglo XIII, Londres se convtió en un centro comercial de hierbas y especias de primer orden.Entre los siglos V y X, la creencia de la Iglesia de que la enfermedad era un castigo por el pecado retrasó el avance médico. Las parturientas aceptaban el dolor como una oportunidad para expiar sus pecados. Sólo los monasterios sigueron traduciendo con esmero los herbarios y otros documentos sobre los remedios naturales.El Renacimiento proporcionó un nuevo foro para el desarrollo de la tradición popular. William Caxton imprimió docenas de manuales médicos y Nicholas Culpeper tradujo la exhaustiva farmacopea The English Physician and Complete Herbáis en 1653, que aún se encuentra en las librerías. El advenimiento de la alquimia y la escisión entre la “nueva filosofía” racionalista y experimental, y la tradición anterior de la “ciencia” (antiguas doctrinas médicas, herboristería, astrología y ocultismo) terminaron con la edad de oro de los herbarios. Los cazadores de brujas eliminaron a las “mujeres sanadoras”, se prohibió a las mujeres estudiar y se declaró herejes a los sanadores no profesionales. El uso de las plantas se unió con la magia y lo oculto en una asociación inquietante que ha sido difícil deshacer. La herboristería desapareció de la formación médica, aunque el farmacéutico herborista siguió aconsejando y dando tratamientos populares, especialmente en las zonas menos pudientes.

PRECAUCIONES
HAY SÍNTOMAS QUE PUEDEN INDICAR UN PROBLEMA MÉDICO GRAVE, PARA EL CUAL SE DEBE BUSCAR INMEDIATAMENTE CONSEJO PROFESIONAL. POR EJEMPLO EN DOLORES DE CABEZA RAROS O PERSISTENTES, DOLOR CRÓNICO, SANGRE EN LA ORINA, HECES O MOCOS, FATIGA PERMANENTE O PÉRDIDA DE PESO, Y HEMORRAGIA ENTRE LOS PERIODOS MENSTRUALES. ESTO NO QUIERE DECIR QUE NO SE PUEDAN EMPLEAR LOS REMEDIOS DOMÉSTICOS CONTRA EL DOLOR Y LA INCOMODIDAD DE LOS PROBLEMAS GRAVES, PUES EL TRATAMIENTO POPULAR Y DOMÉSTICO PUEDE ACOMPAÑAR A LA MEDICINA CONVENCIONAL. MUCHOS REMEDIOS SON LO BASTANTE SEGUROS PARA PODERLOS TOMAR JUNTO A LA MEDICACIÓN.